Mi experiencia con una impresora 3D

A finales del año pasado tras bastante tiempo pensándolo al final me decidí a dar el paso, me compré una impresora 3D, hacía tiempo que venía oyendo hablar de estos dispositivos, crear tus propios objetos en tu casa sonaba muy prometedor, a quién no le gustaría poder fabricarse sus propios reemplazos para esas piezas defectuosas que ya no se fabrican, poder fabricar tus propios juguetes para los niños, tu propio soporte para el teléfono o la tablet, incluso el televisor, objetos de uso cotidiano que facilitan ciertas tareas, etc. Las posibilidades son “infinitas”, o casi.

En realidad lo que compré yo no es una impresora 3D en sí sino un kit de montaje de una impresora 3D, es decir, un kit que contiene todas las piezas necesarias para poder montarte tu propia impresora 3D, éste en concreto. Lógicamente aquí ya encontramos lo que puede ser un inconveniente y es que para poder montarla se requiere de cierta experiencia en el montaje de dispositivos electrónicos y soltura con el manejo de ordenadores.

Cuando uno compra un kit de estos piensa en un proceso sencillo, recibir, montar y a funcionar, pero no!! Primer error, se requieren de semanas o incluso meses para que todo funcione correctamente, tras más de 4 meses aun estoy cogiéndole el truco a las temperaturas, diferentes materiales, configuraciones según el tipo de objeto a imprimir etc, es un proceso largo para el que hay que estar preparado o terminarás frustrándote más pronto que tarde.

Tras recibir el kit me dispuse a montarlo, con ese ansia del que recibe un regalo y lo abre por primera vez, hay que recopilar información, son muchas piezas y todas tienen su función, nada puede dejarse a la imaginación o habrá problemas en el futuro. Una vez recopilada toda la información, manuales, vídeos (si los hay mejor), etc, viene la parte de entender el proceso y empezar a asimilar ciertos conceptos y vocabulario. Lo que es un extrusor, cómo se refleja en la impresora el espacio euclídeo, lo que es la cama caliente (del Inglés hot bed), el filamento y los diferentes tipos que hay, etc. Se aprende mucho durante el proceso de montaje, si de verdad quieres saber cómo funcionan las impresoras 3D te recomiendo comprar un kit en vez de una ya montada. En 3 tardes la tenía montada, ya estaba listo para empezar a imprimir… No!!

Este es el punto en el que uno toma conciencia de lo que en realidad supone montar una impresora 3D y es al ir a imprimir la primera pieza, ves como las capas se van moviendo en uno de los ejes y la figura no tiene nada que ver con lo que en realidad estás imprimiendo, lo que puedes ver en la siguiente imagen es lo que en realidad debería ser dos cubos.

Primer problema, los ejes estaban mal conectados, el eje Y estaba en el X y viceversa por tanto los movimientos del extrusor al imprimir eran incorrectos y lo que debería ser un cubo terminaba siendo un churro de plástico irreconocible. El problema tenía fácil solución pero cuando uno es novato dedica más tiempo a identificar el error que a solucionarlo. Por suerte hay toda una comunidad maker detrás del movimiento de la impresión 3D dispuesta a ayudar.

Bien, ya la tenía la impresora preparada para imprimir!! Mentira… Esos objetos que se pueden ver en las fotos anteriores a pesar de estar dentro de lo que cabe bien imprimidas tienen el tamaño incorrecto, tienen un tamaño más grande del que realmente debería y es que un error en los parámetros del firmware hacía que los movimientos del extrusor fueran más largos de lo que deberían dando por resultado un tamaño mayor al que tendrían que tener, eso no lo supe hasta que fui a imprimir una caja para la Raspberry Pi y vi que sobraba caja por todos lados. Fue un error un poco más complicado de detectar y arreglar que el primero pero gracias a esa comunidad de makers que hay en internet pude resolverlo.

Después de eso vino la precisión de las capas, y es que el cubo de calibración que se ve en una de las imágenes debería tener las esquinas redondeadas cosa que como se puede observar no tiene, para suavizar el resultado de la impresión es recomendable añadir un ventilador a la impresora que apunte directamente a la salida del filamento lo que ayuda a que las capas tengan mayor adherencia sin tener que esperar a que enfríen por sí mismas.

Seguía teniendo también el problema de que algunas piezas, en cierta capa siempre aleatoria, se movían durante la impresión dando como resultado una pieza “cortada” en alguno de sus puntos lo que provocaba que no sirviese con el consecuente gasto en material que suponía. Para solucionarlo tuve que aumentar el voltaje que recibía el motor de uno de los ejes.

Un hotend quemado y otros errores más puntuales sumado a los aquí expuestos han hecho de este un proceso largo y tedioso que ha cambiado mi percepción sobre este tipo de tecnología, no estoy diciendo que haya sido para mal, ojo, sigo pensando que estamos ante una tecnología con un futuro brillante que cambiará el mundo tal y como lo conocemos.

El relleno (infill en Inglés), las temperaturas, los materiales de soporte, las faldas (de skirt en Inglés) y los bordes (de brim en Inglés), son muchos de los conceptos que aun me falta por terminar de controlar. Los factores que determinan la calidad del resultado de una pieza impresa en 3D son muchos y llegar a dominarlos requiere de tiempo y experiencia.

Poco a poco la tecnología de la impresión en 3D irá mejorando, algo que suelen decir los niños cuando ven algo impreso en 3D, además de lo guay que es poder fabricar tus propios juguetes es si no puedes hacerlo en distintos colores y es que a pesar de que ya se van viendo algunas aproximaciones a la impresión en 3D multicolor (multi filamento) es algo que está muy verde.

A mi parecer es una tecnología muy prometedora, con un futuro prometedor que en cierta medida revolucionará nuestro mundo, dentro de unos años todos tendremos una impresora 3D en casa y la fabricación de ciertos objetos se trasladará al usuario común quizá dejando de fabricarse a nivel industrial. Si hacemos caso a ciertos rumores o ideas que se van escuchando podremos imprimir incluso nuestra propia comida.

Si es prometedor a nivel doméstico en otros ámbitos lo es todavía más, ya se están utilizando para salud, ingeniería, robótica, moda, construcción, etc. Incluso en la espación internacional tienen una en la que imprimen herramientas descargadas o que les envían directamente sus compañeros desde La Tierra.

Por ahora es eso, una tecnología con mucho futuro, si eres apasionado de la tecnología y te gusta trastear con todo tipo de cacharros te recomiendo comprarte una, aunque sea un kit de los baratos como el que yo tengo, te servirá para aprender en profundidad cómo funcionan, experimentar con las diferentes configuraciones y materiales que hay en el mercado para poder posicionarte sobre lo que se nos viene. No la recomendaría para el usuario común todavía, como digo es algo que tiene mucho por mejorar, más adelante tendremos impresoras plug and play, lo que viene siendo enchufar e imprimir, con muchísimas más funcionalidades de las que hay ahora y mucho más perfeccionadas.

Cualquier cosa no dudes en dejar un comentario

 

By |2018-03-08T20:55:47+00:00marzo 8th, 2018|Tecnología|0 Comments

About the Author:

Desarrollador de software de profesión, apasionado de la informática y todo lo relacionado con la tecnología

Leave A Comment